domingo, marzo 19, 2017

La táctica "rajoyana" (hija de la mala fé castellana)

A la oferta de negociación de ETA, de activar la devolución (ya decidida) de su arsenal a cambio de activar el proceso final de paz (posiblemente reagrupamiento de presos, liberación de algunos, etc.) el impávido "dontancredo" del Rajoy da la sempiterna y chulesca respuesta de siempre:"No pienso dar nada a cambio de nada; solo contemplo que se cumpla la ley, sin contrapartidas".

Y alguien, en la prensa, dice que Rajoy ha vuelto a perder una excelente ocasión política. Pero no es cierto, Rajoy no ha perdido ninguna ocasión si no que él, siempre, ha aprovechado todas las ocasiones para dejar claro que "Roma no paga traidores". Que Castilla no negocia, ni la paz ni la hostia; que Castilla solo contempla la rendición total del enemigo, vasco o catalán, a cambio de nada. Su capitulación, desnudez y entrega total, su derrota con humillación y venganza. Nos quiere arrodillados ante ella como "cautivos y desarmados". 

Pero yo no me arrodillo ante nadie, ni ante el Rajoy ni ante su puta madre (que posiblemente sea una excelente señora, sin ninguna culpa en haber parido tal energúmeno, tarado de demencia esquizofrénica, paranoia o enajenación mental, con síndrome de persecución). O, sencillamente, un malvado compulsivo sin la mas mínima empatía hacía nada ni hacía nadie; aferrado a su ciega soberbia hispano-castellana (*).

¡Que sí, coño, que sí. Que a los catalanes solo nos vale la secesión, la independencia total, sin soberanías compartidas, y con la creación de la República Catalana. (Que por mala que fuera siempre sería mucho mejor que pertenecer al estado hispano-castellano y ser un pobre español despreciado y ninguneado por casi tota la civilizada comunidad euro-occidental y expoliado, robado y saqueado en su propia comunidad por sus vecinos, chorizos parásitos y sinvergüenzas).

Coronel Von Rohaut

(PS) ¿Qué pueden añadir a esto los imbeciles de baba (tontos útiles) que llevan años predicando una "tercera vía" para Catalunya, confirmando su pertenencia al estado español a cambio de concesiones españolas en nacionalidad, pacto fiscal o mejoras en la financiación autonómica, etc., cuando el Rajoy y todos los suyos han afirmado siempre que no piensan "dar nada a cambio de nada"?

(*) O su padre o, posiblemente su abuelo (ahora no lo recuerdo) se llamaban, en realidad, "Raxoy" y cuentan que eran (o era, el que fuere), un intelectual gallego y "galleguista", hasta que alguien decidió (o decidieron) castellanizarse el apellido, con vergüenza por llevar un nombre en un idioma rústico o plebeyo y alejado de las pompas de la centralista e imperialista Castilla a la que se querían acercar.

1 comentario:

Manuel Lomba dijo...

Raxoi, en gallego no existe la "y". Y era su abuelo, el cual se estará revolviendo en la tumba.
Por cierto buen blog.